El sol y los beneficios para la cria

¡SABIAS QUE LA LUZ SOLAR ES BENEFICIOSA PARA NUESTRA AVES!
Mucho es sabido por nosotros que la luz es beneficiosa para las plantas y también para
las aves, juega un papel importante en el ciclo de nuestras aves, con ella sincronizan su
reloj biológico, dándole a saber cada ciclo de su vida. Reproducción, Muda y la
emigración.
La luz y sus efectos positivos.
– Ayuda a mantener la salud psicológica del ave.
– Ayuda a que absorba la vitamina D-3, que es esencial para el ave.
– Ayuda a que se activen las hormonas sensuales, incitando comportamiento de cría.
– Indica el comienzo de las diferentes estaciones o periodos.
– Ayuda a que nuestra ave tenga un buen tono de pluma con un brillos natural.
– Tenga una buena vitalidad.
– Ayuda a que el sistema inmune se refuerce, para su defensa contra las diferentes
enfermedades.
– Ayuda a que el ave tenga un buen apetito.
– Estimula a que el ave tenga una buena relación social con su entorno y compañeros.
– Ayuda a que el ave se alivie del estrés psicológico.
Por estas razones es conveniente que nuestras aves se encuentren alojadas en un sitio
donde los rayos solares puedan entrar para que nuestras aves se beneficien de los rayos
ultravioletas, que son los que permiten que fabriquen la vitamina D-3, y ayude a
mantener la salud psicológica de nuestras aves.
Se puede observar que muchos criadores que tienen sus aviarios en sótanos donde no
llegan los rayos de sol, tienen que suministrarle estas vitaminas para evitar los efectos
por la falta de los rayos de sol. Se puede notar que las aves que no llevan sol con
regularidad presentan:
– Raquitismo.
– Huesos reblandecidos.
– Baja de calcio presentando problemas a la hora de las posturas.
Contra indicación.
Cuando se suministra vitamina D -3, hay que estar pendiente de no excederse ya que
puede ser toxica para nuestras aves.
De igual manera el sol es bueno pero en exceso es fatal para las aves.
Luz artificial.
Muchos criadores en la actualidad han aprendido a manipular las horas de luz para el
beneficio de la cría, aumentando la producción y preparación para que los pollos
muden más rápido y estén listos para los diferentes concursos.
Pero con esto hay que tener mucho cuidado ya que si por casualidad hay una variación
en las horas de luz nuestras aves pueden pasar de un periodo a otro, y si en ese
momento están criando se corre el riesgo de que abandones la cría para comenzar la
muda, o en su defecto que la hembra que esta criando se encuentre entre los dos
periodos causándole daños y mucho más gasto de energía.
¿Qué cantidad horas luz serian necesarias para que nuestras aves comiencen a
criar?
Para que nuestros diamante mandarines entren en celo serian necesario como mínimo de 14 a 16
horas de luz al día, para que las hormonas se activen correctamente y comiencen a criar,
lográndose también que los polluelos se desarrollen satisfactoriamente.
Recomendaciones:
Se recomienda que nuestro diamante mandarino cualquier ave que se tenga para la cría. Sea
expuesta como mínimo unas horas de luz solar, para que tenga un buen equilibrio
psicofísico, ya que la luz le aporta grandes beneficios tales como el tono de sus plumas,
que indica su estado de salud.
Hay que observar a los machos ya que unos de los efectos de la luz solar es que se
produce en la glándula pituitaria: de estimular los testículos por consiguiente se produce
más testosterona produciéndose que nuestra ave sea más agresiva con los machos de su
misma especie.
Un aspecto muy interesante en relación con nuestra ave es el colorido de sus plumas y el
despliegue de toda su belleza y naturalidad cuando recibe suficiente rayos salares.
Si observamos un ave que no lleva luz solar con regularidad, con otra que lleva sol con
regularidad, podremos ver una gran diferencia en el color de sus plumas, el que no lleva
dada de sol tendrá un plumaje más claro y falta de brillo, en comparación con uno que
lleve sol su plumaje es más brillante y un color mucho más bello.
Cuando sacamos a nuestra ave a llevar un rato de sol, se puede ver que el ave se eriza y
muchas veces tiende a mover el ala para que los rayos solares lleguen a la piel, dando
pies a que la piel absorba la vitamina D.